martes, 13 de julio de 2010

De mentes voladoras y prisiones de gravedad


Tengo en mi mente varias ideas, ideas de como mi mundo debe moverse, ideas de como yo debo moverme dentro de el, tengo tantas ideas dentro de mi mente y tengo a mi mente fuera de mi cabeza, volando por no se qué lugares, pues mi mente goza de voluntad propia y siempre viaja a países exóticos llevando consigo mis ideas, mi alegría y mis ilusiones, y así se va, dejándome solo con mis penas.

No es que le guarde rencor, yo de ella también escaparía, pero una ley inventada por personas que decían tener el cerebro muy desarrollado, por allá, lejos, en la cabeza, manda a nuestros cuerpos a estar con los pies pegados al piso, daría mi vida por poder despegarlos y volar junto a mi mente y poder escapar de este mundo y acompañarla fisicamente.

A veces pienso que ella es egoísta, que viaja sola y solo me trae las postales de los lugares a donde va, los cuales deposita en mi habitación de recuerdos. También pienso que es desordenada, pues siempre mezcla sus postales con mis postales y al final nunca estoy seguro de cuales son las mias y cuales son las de ella.

He tratado inutilmente de convencerla de que nunca vaya tan lejos, por lo menos mientras estoy ocupado en permanencer pegado en esta tierra, como un pólipo en el arrecife, pero ella no obedece y al contrario, en esos momentos es cuando mas disfruta sus viajes y me deja aquí, solo, sin saber que hacer.

No lo voy a negar, me encantaría ser como ella, me gustaría ser tan volátil, tan etéreo y vivir así: siempre viajando, lejos de este mundo, fuera de la tierra. Dueño de mi mismo y libre como el viento, volar junto a todos los pájaros del mundo, volar hacia el atardecer, dejando mi mundo plagado de gris y persiguiéndola a ella: la independiente, la indomable, la aguerrida... mi mente.


Imagen tomada por Alvaro Vega - Chile, disponible en http://www.flickr.com/photos/dark_ocean/477710536/

No hay comentarios: