
He llegado a pensar que realmente no siento, que soy uno mas de aquellos que circulan en la calle, tan tristes y tan solos. He llegado a pensar que ya no bailaré mas aquella cancion que me gustaba tanto, que ya no disfrutaré de los rayos dorados del sol y mucho menos de los de plata que me regalaba la luna. He llegado a sentirme volátil y a punto de desvanecerme completamente en noches de ahogo y calentura febril.
He pensado que la vida y mis demonios internos me han ganado la batalla. Que uno a uno pasan por mi lado burlándose de mi derrota, y entre tanto dolor, me parece haberles sonreído, porque gracias a ellos al fin he podido experimentar la sensación de paz y descanso que solo la muerte podia ofrecerme.
He llegado a sentir que en serio he volado hacia el aterdecer y que el que ha quedado aquí es solo un recuerdo de lo que fui o de lo que quise ser. Me he buscado durante estos ultimos dias y no me he encontrado, busqué entre los baúles de recuerdos, entre los papeles olvidados, en los parques, debajo de las piedras, tras los árboles. He llegado a pensar que me he perdido en esta selva llena de grandes árboles y animales feroces y que nuca me volveré a encontrar.
Supongo que es mi destino irreparable, que tarde o temprano tendría que pasarme, que lo que vivo es un proceso que todos han vivido y del cual nadie tiene escapatoria, supongo que solo hay lugar para el conformismo y que no tiene sentido luchar en contra de lo inevitable. Solo hay que rendirse, dejarse llevar y terminar donde todos terminan.
Mientras vago por las calles de la ciudad he comprendido que me he vuelto alguien mas, un numero dentro de toda aquella masa de habitantes que tiene la ciudad, que tan solo soy un ciudadano más, un alma y cuerpo andante, como aquellos con los que me cruzo, como aquellos a los que no miro y que tampoco me miran. Solo soy eso, un elemento mas dentro de este conjunto de la nada.
Pensando bien las cosas creo que nunca fui alguien, que nunca existí y que solo estoy viviendo dentro de un sueño del cual tengo que salir de cualquier forma. Me pregunto si cada vez que sueño despierto hacia mi mundo real, si cada vez que cierro los ojos y respiro profundamente soy realmente yo, no aquí, sino en otra dimension. Me pregunto cual sera la manera de quedarme allí para siempre.
Me pregunto si en verdad hubiera sido mejor no pensar, no preguntar y no sentir tanto. Me pregunto si yo mismo fui el que hice que me hiera y que me hiririeran tanto. Me pregunto por qué cada vez que he pensado siempre he vuelto al mismo punto de partida. Me pregunto... si durante todo este tiempo en verdad he pensado, si en verdad he sentido, si en verdad he vivido.