
He escapado una vez más, he escapado de una realidad que no me gusta, he escapado del sinsabor de la rutina y de la monotonía de la vida diaria, he escapado de los buenos y malos recuerdos, le he dado la espalda a todo, incluso a mi mismo. Me he internado en una cueva de sombras sin sentido, solo, acompañado sólo de mis preguntas y de mi desconcierto.
Tal vez lo que haga no tenga sentido, tal vez ni yo mismo comprenda porqué las cosas son como son ni porqué tienen que pasar, tal vez nadie en el universo sepa cual es mi camino, no el que tendré que caminar (porque ese nadie lo sabe) sino el que ya he caminado, el camino de donde he venido. Quizá nunca caminé, tal vez solo estuve cuando y donde tuve que estar.
Hoy he decidido dar paso por un momento al descontrol y desasosiego, hoy quise nadar dentro del mar que llevo dentro y de nuevo dejarme llevar por esa corriente destructora y peligrosa que siempre daña a quien pretende descubrirla, sin importar quién fuera ni cuáles fueran sus intensiones.
Hoy he decidido llorar por dentro, sin que nadie lo notara, hoy he decidido lamentar mis culpas y mis errores, he decido expiar el daño que me he hecho y que he hecho. He decidido no decir nada hoy, llevar la culpa y la procesión por dentro, como ya es usual. Solo que hoy, por primera vez, tendré ganas de hacerlo.
Tal vez lo que haga no tenga sentido, tal vez ni yo mismo comprenda porqué las cosas son como son ni porqué tienen que pasar, tal vez nadie en el universo sepa cual es mi camino, no el que tendré que caminar (porque ese nadie lo sabe) sino el que ya he caminado, el camino de donde he venido. Quizá nunca caminé, tal vez solo estuve cuando y donde tuve que estar.
Hoy he decidido dar paso por un momento al descontrol y desasosiego, hoy quise nadar dentro del mar que llevo dentro y de nuevo dejarme llevar por esa corriente destructora y peligrosa que siempre daña a quien pretende descubrirla, sin importar quién fuera ni cuáles fueran sus intensiones.
Hoy he decidido llorar por dentro, sin que nadie lo notara, hoy he decidido lamentar mis culpas y mis errores, he decido expiar el daño que me he hecho y que he hecho. He decidido no decir nada hoy, llevar la culpa y la procesión por dentro, como ya es usual. Solo que hoy, por primera vez, tendré ganas de hacerlo.
1 comentario:
Las lágrimas mejor dejarla salir para fuera así no conseguirán ahogarnos.
Saludos
Ana
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